miércoles, 27 de octubre de 2010

UNA ENCUESTA CIUDADANA.

UNA ENCUESTA CIUDADANA.

Francisco Chaviano González.

 En respuesta a las palabras del canciller cubano Bruno Rodríguez en la ONU donde aseguraba que las aperturas del gobierno comunista resolverían sustancialmente la crisis por la que atraviesa el país, la recién creada Fundación para el Cambio Participativo realizó una encuesta en el poblado habanero de Jaimanitas, que arrojó opiniones contrarias a las aseveraciones del funcionario.

 Se entrevistaron a  50 personas, entre jóvenes y adultos sobre las empresas privadas el 88% dijo que era  beneficiosa para el pueblo y el 78 % aseguró que mejoraría la economía del país.

 El 84 % dijo estar preocupados por el anunciado despido de más de un millón de trabajadores. Sobre la iniciativa del estado para resolver el empleo con empresas privadas pequeñas y medianas el 84 % consideró que no podría emplear a todos los parados. El 48% asegura que dará buenos resultados, un 20 % cree lo contrario y el 32 % alberga dudas al respecto. El 84 % cree que esto será temporal y que luego de una mejoría el gobierno lo volverá a quitar todo, como ha hecho en reiteradas ocasiones

 El 80 % asegura que el gobierno no creará las condiciones imprescindibles para el buen funcionamiento de estas empresas privadas como es: un impuesto adecuado,  garantía de la asistencia mayorista, el papel mediador del banco y respaldo legal:

 También el 80 % piensa que al no haber estas condiciones las mismas tendrán dificultades, el 22 % apuesta por la quiebra de las mismas y el 76 % aseguran que los supervivientes lo harán en la ilegalidad. 

 El 68 % dice que para empezar los impuestos deben ser bajos y el 30 % aboga por un equivalente al promedio de otros países.

 El 86 % considera que si el estado no pudiera garantizar la venta mayorista o el financiamiento para estas empresas, debía permitirle a empresas extranjeras que cubran estos servicios. Mientras que el 64 % cree que los cubanos que viven en el extranjero podían y debían participar en estas empresas.

 Sobre la barriada de Jaimanitas sus habitantes encuestados se quejaron de que las calles están muy sucias, problemas con las fosas y el  alcantarillado, piensan que el servicio de agua potable es bueno. La asistencia médica  deficiente y hay una seria preocupación con  una drástica reducción de la misma.

 En cuanto a la recreación  es prácticamente nula,  los restaurantes, bares y cafeterías son deficientes o no existen;  los balnearios  están  limitados, reclaman que se devuelvan al pueblo pues en nombre de este se intervinieron. Igualmente reclaman se permita a  los pescadores el derecho a la  pesca deportiva y comercial independiente. Solicitan se restablezca el sistema de quiscos agropecuarios particulares, también que se permita usar las pocas instalaciones deportivas con que se cuenta en los círculos de la localidad y concluyen que la generalidad de estas solicitudes nada tienen que ver con el bloqueo y la escasez de recursos.