lunes, 31 de enero de 2011

El escritor Francis Sánchez renuncia a la UNEAC.

El poeta, narrador, ensayista y editor Francis Sánchez renunció a la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) por causas que no precisó, según una nota publicada en su blog.

"No me interesa desviarme a hechos particulares y deprimentes, siendo las últimas gotas y quizás menores que pueden haber desbordado mi decepción", escribió Sánchez.

Nacido en Ceballos (Ciego de Ávila, 1970), publicó sus primeros versos a los catorce años.

Su poemario Revelaciones atado al mástil (1996) fue finalista del Premio Nacional de la Crítica. Fue fundador de la Unión Católica de Prensa de Cuba en 1996. Sus libros de poesía, narrativa y ensayo se han publicado en Cuba, México y España. Está considerado como una de las voces principales de la generación poética que emergió en la Isla a finales del siglo XX.

Sus diferencias con la UNEAC vienen de lejos.

Durante el intercambio de emails, a propósito de la aparición televisiva de Luis Pavón Tamayo y otros comisarios políticos de la cultura en los años setenta (2007), Sánchez fue uno de los impugnadores de la respuesta oficial —Declaración del Secretariado de la UNEAC— y sostuvo especialmente un intercambio de críticas con el entonces vicepresidente del Instituto Cubano del Libro, Fernando Jacomino.

Francis Sánchez tuvo que soportar que éste le echara en cara los honorarios recibidos por sus publicaciones.

A lo cual Sánchez respondió en uno de los emails cruzados: "Me propongo no dejarme amargar por tu presunción de que vivo en un país que tú o alguien me ha prestado. Asisto a eventos, publico libros, hago jurados, trabajo y luego cobro lo que me deben, camino por las calles, respiro y hablo y escribo porque… existo [...] Mientras siga viviendo, repito, no me dejaré amargar por la posibilidad de que algún funcionario pueda echármelo en cara mañana como un tiempo que le debo".

Recientemente, Sánchez colaboró en el dossier que DIARIO DE CUBA dedica al centenario de Lezama Lima.

La renuncia a la UNEAC significa el ostracismo del escritor, ya que sus libros no serán editados en la Isla, no podrá participar en eventos y tendrá dificultades para viajar al exterior.