martes, 15 de marzo de 2011

Cuba sigue en la Lista de 'Enemigos' de Internet.

Cuba se mantiene en la lista de "enemigos" de internet que elabora Reporteros Sin Fronteras (RSF) con los Estados que impiden la libre circulación por la red, mientras que Venezuela entra en la lista de países bajo vigilancia.

Así se desprende del informe anual "Los enemigos de internet" publicado, víspera de la Jornada Mundial contra la Cibercensura, en el que junto a Cuba se incluye a Arabia Saudí, Birmania, China, Corea del Norte, Irán, Siria, Turkmenistán, Uzbekistán y Vietnam.

De la lista salieron este año Egipto y Túnez tras las revueltas que acabaron con sus regímenes, pero ambos países se encuentran bajo vigilancia, al igual que Venezuela, Libia y Francia.

La organización señaló que 119 "ciberciudadanos" están encarcelados en todo el mundo, la mayor parte de ellos en China, que cuenta, además, con el más famoso de ellos, el premio Nobel de la Paz, Liu Xiaobo.

Cada vez más, la red es considerada como un instrumento de subversión pero también de propaganda oficial, y su influencia en la política de los países es creciente, como muestran los casos de WikiLeaks o de las revoluciones en los países árabes.

El Gobierno de Hugo Chávez ha introducido por primera vez instrumentos de control de internet en el contexto de "tensión creciente entre el poder y los medios de comunicación críticos", indica el informe.

Precisa que esos instrumentos se han introducido a través de una "ley mordaza para internet" y mediante la acentuación de la autocensura. Omnipresente en los medios tradicionales, el presidente venezolano "no podía resistir la tentación de acaparar internet y regular el espacio cuyo control se le escapa", indica.

Para RSF, Chavez ha entendido la importancia de internet en un país donde casi un tercio de la población tiene acceso a la red, el 60 por ciento de ellos originarios de las clases desfavorecidas, lo que le sitúa en el cuarto lugar en América Latina.

Más grave es la situación en Cuba, que mantiene dos redes paralelas de internet, una libre, accesible en los hoteles internacionales, y otra muy controlada, que se resume a una enciclopedia, los correos internos, una "wikipedia" cubana y sitios de información gubernamental.

Fuera de los hoteles sólo unos cuantos privilegiados tienen acceso al internet internacional, objeto también de la censura del régimen, aunque ésta se ha relajado algo desde febrero pasado, según RSF.

"El régimen no tiene los medios para poner en marcha un sistema sistemático de filtrado. Pero cuenta con varios factores para limitar el acceso a internet: el coste exorbitante de las conexiones y la lentitud de las mismas", indicó la organización.

RSF señaló que el régimen cubano imputa al embargo estadounidense la mala calidad de las conexiones, una excusa que no podrá utilizar mucho tiempo porque la Isla está unida al continente por el cable submarino que llega hasta Venezuela.

La organización no espera que esa mejora tecnológica venga seguida de una democratización general de internet.

En paralelo a este sistema de control, en Cuba se ha desarrollado un "mercado negro" de internet, con la compra de claves de acceso autorizadas por el Gobierno o de diferentes métodos para esquivar la censura del régimen.

La estrategia represiva se completa con una persecución de los "blogueros" críticos con el régimen, gracias a un "arsenal jurídico particularmente disuasorio".

"Los internautas cubanos se enfrentan hasta a 20 años de prisión si publican un artículo juzgado 'contrarrevolucionario' en internet alojado en el extranjero", señala.

Pese a todo, los opositores logran superar la censura por lo que el régimen ha decidido también fomentar la aparición de "blogueros" favorables al sistema.