domingo, 11 de julio de 2010

La Iglesia espera contribuir a la "reconciliación" en Cuba.

LA HABANA (Reuters) - La Iglesia católica en Cuba espera contribuir al proceso de reconciliación nacional, dijo el viernes un prelado de la jerarquía eclesiástica, en medio de una histórica negociación en la que el Gobierno comunista se ha comprometido a excarcelar a 52 disidentes.

El presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba, monseñor Dionisio García, dijo que la Iglesia se hizo más "visible", aludiendo a un inusual diálogo con el Gobierno que echó por tierra varias décadas de desconfianza mutua y podría mejorar las relaciones con Estados Unidos y Europa.

"La sociedad cubana necesita un proceso de diálogo y entendimiento y creo que lo que estamos haciendo es eso", dijo García por teléfono a Reuters desde Santiago de Cuba, la segunda ciudad en importancia de la isla a 870 kilómetros de La Habana.

"La Iglesia está prestando un servicio en este proceso de reconciliación entre cubanos", agregó el también arzobispo de Santiago de Cuba, quien participó junto al cardenal Jaime Ortega en el diálogo con el presidente Raúl Castro en mayo.

La Iglesia católica cubana, que estuvo a la sombra durante décadas, conquistó en los últimos meses un papel más activo en el debate sobre los problemas de una sociedad abatida por la crisis económica.

El insólito acercamiento comenzó en abril pasado, cuando el cardenal Ortega intervino ante el Gobierno para que detuviera el acoso contra las Damas de Blanco, un grupo de esposas y madres de presos políticos que marchan desde 2003 por las calles para pedir la liberación de sus familiares.

El diálogo de mayo ha conseguido la liberación de un disidente enfermo, el traslado de unos 18 a prisiones cercanas a sus familias y el compromiso de excarcelar a 52 que están tras las rejas desde 2003, cuando un proceso conocido como "Primavera Negra" los condenó a penas de entre 6 y 28 años.

Cinco presos políticos, del medio centenar que sería liberado en un plazo máximo de cuatro meses, serán excarcelados en los próximos días y tendrán la opción de salir con sus familiares hacia España, según dijo el jueves la Iglesia en un comunicado.

GOBIERNO "APRECIA" PAPEL IGLESIA.

Cuba considera a los disidentes mercenarios al servicio de su enemigo Estados Unidos.Pero en un hecho inusual, el periódico oficial Granma publicó el jueves la nota de prensa de la Iglesia comunicando sobre las excarcelaciones.

El Gobierno cubano no ha comentado hasta ahora el tema, pero el canciller Bruno Rodríguez dijo recientemente que los intercambios con la Iglesia han sido "fructíferos".

"Apreciamos el papel constructivo de la Iglesia (en el diálogo con el Gobierno)", dijo en junio, durante la visita a la isla del canciller del Vaticano, Dominique Mamberti.

"Vemos todas las condiciones para que, en plena observancia de la Constitución cubana y de nuestras leyes (...), continúen estos fructíferos intercambios", agregó Rodríguez.

El presidente Raúl Castro anunció a la Iglesia esta semana su decisión de excarcelar disidentes durante una reunión en la que participó también el ministro de Asuntos Exteriores de España, Miguel Ángel Moratinos, cuyo Gobierno ha optado por el diálogo en lugar del aislamiento contra Cuba.La Iglesia, sin embargo, ha dicho que se trata de un diálogo entre cubanos.

"Creo que la peculiaridad es que ahora se ha establecido un diálogo entre cubanos y me parece que ese punto hay que resaltarlo bien", dijo por teléfono monseñor García.

"Bienvenido todo el que pueda ayudar, pero el diálogo debe ser entre cubanos", agregó.

Familiares de los disidentes próximos a ser excarcelados elogiaron el papel de la Iglesia. "Ya veo más cerca la liberación de mi esposo. Desde el momento que vi a la Iglesia Católica con sus manos puestas en las negociaciones, supe que podría dar resultados", dijo por teléfono a Reuters Oleidis García, esposa del preso político Pablo Pacheco, quien viajaría a España."Tengo una gran confianza, sin la mano de Dios no podremos hacer nada", agregó la mujer desde Ciego de Ávila, la ciudad donde vive a 423 kilómetros de La Habana.