sábado, 21 de agosto de 2010

Disidentes en Cuba critican "lamentable" papel de la Iglesia en carta al Papa.

Cardenal Cómplice. No creemos en ti.

La Habana.(EFE).- Un grupo de 164 disidentes cubanos ha enviado una carta al Papa Benedicto XVI para criticar la que consideran "lamentable y bochornosa" postura de la jerarquía católica de la isla en su mediación ante el Gobierno de Raúl Castro sobre los presos políticos, informaron fuentes opositoras.

 "Algunos de los católicos que firmamos esta carta y otros que quizás incorporen sus firmas, no estamos de acuerdo con la postura que ha tenido la jerarquía eclesiástica cubana en su intervención por los presos políticos, es lamentable y de hecho bochornosa", dice la misiva entregada en la Nunciatura Apostólica en La Habana, según dijo a Efe la disidente Marta Beatriz Roque, una de las firmantes.

La carta dirigida a Benedicto XVI critica el proceso de diálogo abierto en mayo pasado entre el Gobierno del general Raúl Castro y la Iglesia Católica cubana, representada por el cardenal Jaime Ortega y el presidente de la Conferencia de Obispos, Dionisio García.

Como resultado de ese diálogo, que ha sido apoyado por España, se logró el compromiso del régimen cubano de excarcelar en cuatro meses a 52 presos políticos, todos miembros del llamado Grupo de los 75 opositores condenados en la represión de la Primavera Negra de 2003.

 Los disidentes que firman la carta al Papa -entre los que figuran Marta Beatriz Roque, Vladimiro Roca y Jorge Luis García (Antúnez)- defienden que en esa mediación se debería haber escuchado a la disidencia interna y al exilio, que desde hace más de 20 años, dicen, están luchando por el restablecimiento de la democracia.

Consideran que las 26 excarcelaciones que se han producido hasta ahora constituyen la "solución del destierro" en referencia a que esos prisioneros han sido liberados e inmediatamente conducidos a un avión para sacarlos de Cuba hacia España.

Tras haber permanecido siete años "injustamente presos", ese "éxodo", indican los disidentes, "solo beneficia a la dictadura".

En la misiva, este grupo denuncia también que "la represión, hostigamiento y detenciones arbitrarias se han recrudecido en los últimos días" y citan como ejemplo "la represión" contra Reina Luisa Tamayo Dánger, la madre del preso Orlando Zapata, fallecido el 23 de febrero pasado tras realizar una huelga de hambre por 85 días.

Los firmantes de la carta al Papa, denuncian que a Tamayo Dánger "no le permiten oír misa, pues tiene que asistir únicamente con familiares" y critican que las autoridades católicas de Banes, donde reside la madre de Orlando Zapata, fueron a visitarla "para pedirle, hiciera precisamente lo que quiere el gobierno".

Por su parte, el Arzobispado de La Habana calificó hoy viernes de "ofensivo"

el contenido de esa carta y dijo que ha suscitado "indignación" entre muchos fieles católicos.

En un comunicado, el Arzobispado indica también que la Iglesia Católica sabía que su mediación ante el Gobierno se iba a interpretar de diversas formas y provocar reacciones desde el insulto y la difamación, hasta la aceptación y el agradecimiento.

Pero, "permanecer inactiva no era una opción válida para la Iglesia por su misión pastoral", recalcó.

 "La acción de la Iglesia a favor del respeto a la dignidad de todos los cubanos y la armonía social en Cuba no comenzó hace veinte años, y ha sido una acción que no se ha apoyado, ni se apoyará nunca, en tendencias políticas, ni en las del gobierno ni en las de quienes se le oponen, sino en su misión pastoral", añade la nota del Arzobispado.

Además resaltó que la Iglesia en Cuba "no desviará su atención de aquello que la motivó a actuar en este proceso: el reclamo humanitario de familias que han sufrido por el encarcelamiento de uno o más de sus miembros".

 "Esto es algo que conoce muy bien el Papa Benedicto XVI", subrayó el comunicado.