domingo, 15 de agosto de 2010

Varios Excarcelados Cubanos piden al Gobierno poder traer más familiares a España

Por Agencia EFE.

Varios de los excarcelados cubanos han pedido al Gobierno poder traer a España a más miembros de sus familias, después de que el régimen castrista les impusiera un tope de personas con las que abandonar la isla cuando salieron de prisión.

Los disidentes aseguran que el Ministerio de Asuntos Exteriores se comprometió a hacer gestiones ante las autoridades de La Habana para permitir viajar a Madrid a este grupo de allegados, que ronda las 30 personas.

Han solicitado que estos familiares puedan venir en el vuelo que trasladará a España en los próximos días a otros seis opositores que van a salir de la cárcel, como anunció el pasado viernes el Arzobispado de La Habana.

"Tenemos mucha preocupación por estos familiares y miedo a que puedan sufrir la represión del régimen", ha afirmado a EFE Jesús Mustafá, quien vino a Madrid acompañado de siete parientes y demanda que puedan salir de la isla otros dieciocho.

Mustafá fue uno de los exiliados que llegó a Madrid el pasado 23 de julio, en la última tanda de los primeros veinte disidentes acogidos en España desde hace un mes.

Con él llegaron Jorge Luis González Tanquero y Blas Giraldo Reyes, y dos días antes, Manuel Ubals y Arturo Pérez de Alejo.

Todos ellos tienen intención de irse a Estados Unidos a residir, aunque mientras completan los trámites aguardan en Madrid al resto de sus familiares, con los que apenas han podido hablar por teléfono durante el mes que llevan exiliados.

"Pasan los días, pero nadie nos ha dicho nada. Estamos con mucha incertidumbre", ha declarado González Tanquero.

Entre sus familiares que quieren venir a Madrid está su madre, Enilda Tanquero, una de las Damas de Blanco, la plataforma creada cuando el régimen castrista encarceló al llamado "Grupo de los 75" en 2003, al que pertenecen los acogidos en España.

El Gobierno de Raúl Castro se ha comprometido a liberar antes de que acabe octubre a los 52 integrantes de ese grupo que han permanecido en prisión desde hace siete años.

Por ahora, han llegado veinte a España, con unos 120 familiares en total, de los que 50 siguen en Madrid y el resto, distribuidos en Málaga, Alicante, Gijón (Asturias), Sigüenza (Guadalajara), Alzira y Cullera (Valencia), además del que se marchó a Chile.

Los que siguen en Madrid están a la espera de resolver su estatus legal, si bien unos quieren permanecer en la capital y otros marcharse a Estados Unidos.

La mayoría de este grupo quiere que se le reconozca la condición de refugiados políticos, con el fin de denunciar la dictadura que hay en Cuba.

La recomendación del Gobierno, en cambio, es acogerse a la protección internacional asistida, también contemplada en la Ley de Asilo, para disponer de inmediato de permiso de residencia y de trabajo.

González Tanquero también se ha quejado de que los familiares que vinieron con él y que se han ido al centro de acogida de la organización CEAR en Málaga se sienten "engañados" por las mediocres condiciones de este establecimiento.

"Otros inmigrantes les roban la comida. Allí, la situación es caótica", ha denunciado el disidente.