viernes, 27 de agosto de 2010

LOS MATERIALES PROMETIDOS NO ESTÁN.

LOS MATERIALES PROMETIDOS NO ESTÁN.

 Isbel Díaz Torres (HAVANA TIMES).

 Los locales habilitados para la venta directa de materiales de la construcción a la población cubana están casi vacíos. Los vecinos de Marianao que compran en el punto de 51 y 84 están decepcionados.

Durante muchos años acometer labores de reparación o construcción en la vivienda de cualquier cubano humilde implicaba acceder a los mecanismos “alternativos” (es decir, ilegales) de compra-venta de materiales. Las recientes disposiciones gubernamentales han intentado subvertir esa fatalidad, pero hasta ahora no parecen tener mucho éxito.

Me cuenta mi amigo Alberto que en el punto de 51 y 84 lo único que se oferta al público son losas, tuberías plásticas, interruptores, bombillos, mosaicos. Nada de gravilla, arena o recebo, mucho menos cabillas o cemento. Este último es uno de los materiales más caros y deficitarios, a la vez que imprescindible según nuestras normas constructivas. Verdaderamente tienen más suerte que el local del municipio Lisa, también en la capital, donde apenas había losas de piso cuando pasé por allí hace poco.

Otro elemento vital para la construcción de viviendas son los bloques. Las piezas, que constituyen el sostén estructural de la inmensa mayoría de las casas cubanas, llegan a este punto de Marianao cada quince días como promedio. Un camión con 400 ó 500 bloques es todo lo que arriba en cada envío. Con esa cantidad se satisface la demanda de una sola persona, por lo que los vecinos han organizado su propia lista, que actualizan día tras día.

En dos meses el camión ha venido apenas en cuatro ocasiones. La presión de la demanda ha llevado a que la administración del local colocara un cartel que reza: “Son 100 bloques por persona.” Alberto ya está ideando la manera de marcar varias veces en la cola, pues esa cantidad es insuficiente para todo lo que tiene que construir en su casita.

Para colmos, ahora la situación se ha agravado: han suspendido temporalmente la entrada de materiales a causa de una rotura en el techo del local. No obstante, continúan ofertando los materiales que quedan, pero los bloques no acaban de llegar.

La idea gubernamental sin base estructural ni productiva, no marcha muy bien. En realidad yo siempre me pregunté ¿si ayer no tenían materiales, de dónde van a sacarlos hoy?.